Los Ángeles, California, Estados
Unidos | AFP
El británico Sam Smith vivió su
gran noche el domingo al llevarse cuatro Grammy y consolidarse como la nueva
estrella de la industria musical, en una velada en la que Beck dio la sorpresa
ganando el Álbum del Año.
Beyoncé y Pharrell Williams se
fueron a casa con tres gramófonos cada uno, aunque ninguno de ellos en las
categorías importantes.
La mayor fiesta estadounidense de
la música también reservó premios en sus categorías latinas para Rubén Blades,
Calle 13, Carlos Vives y Vicente Fernández.
La gala en el Staples Center de
Los Ángeles estuvo marcada además por el reclamo de algunos artistas en contra
de las represiones policiales y la violencia doméstica.
Smith salió coronado como el
Mejor artista nuevo y el rey de la balada romántica gracias a su tema
"Stay With Me", que le valió los galardones a Canción y Grabación del
Año.
Su primer disco "In The
Lonely Hour", el tercero más vendido en Estados Unidos el año pasado, se
llevó además el premio a Mejor álbum pop vocal.
"Quiero dar las gracias al
hombre que inspiró esta grabación, del que me enamoré el año pasado. Muchas
gracias por romper mi corazón porque me diste cuatro Grammy", declaró con
su cuarto premio de la noche en las manos.
El cantautor estadounidense Beck
rompió los pronósticos al lograr el trofeo a Álbum del Año por "Morning
Phase", un trabajo en el que destacan la melancolía de su guitarra y los
arreglos musicales.
Su disco también le dio los
Grammy a Mejor álbum de rock y Mejor arreglo para álbum, no clásica.
Beyoncé fue recompensada con los
premios a Mejor canción y Mejor interpretación de R&B por "Drunk In
Love", un sensual tema que canta junto a su esposo Jay Z, además de otro
por Mejor álbum con sonido envolvente.
Williams recibió de su lado los
gramófonos a Mejor álbum urbano contemporáneo por "Girl", y Mejor
Interpretación pop individual y Mejor video por "Happy", la canción
de la felicidad.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario